Pasábamos todo el día
tirados en la cama
el tiempo maldita daga
lamiéndonos los pies.
Brillaba era una perla
y nunca hacia nada,
después dijo que me amaba
y se hundió la Gillete
Sangro, sangro, sangro
y se reía como loca,
no he visto luz ni fuerza viva
tan poderosa,
de todas ellas
ella fue mi frase mas hermosa
todo su cuerpo con espinas
y a mi me siguen las moscas.
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